viernes, 18 de noviembre de 2016

De Más allá del bien y del mal






      ¿Son esos filósofos venideros, nuevos amigos de la verdad? Es bastante probable: pues todos los filósofos han amado hasta ahora sus verdades. Mas con toda seguridad no serán dogmáticos. A su orgullo, también a su gusto, tiene que repugnarles el que su verdad deba seguir siendo una verdad para cualquiera [...] Hay que apartar de nosotros el mal gusto de querer coincidir con muchos. “Bueno” no es ya bueno cuando el vecino toma esa palabra en su boca. ¡Y cómo podría existir un “bien común”! [...] En última instancia las cosas tienen que ser tal como son y tal como han sido siempre; las grandes cosas están reservadas para los grandes, los abismos para los profundos, las delicadezas y estremecimientos, para los sutiles, y, en general y brevemente, todo lo raro para los raros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario