viernes, 25 de diciembre de 2015

Poema de amor



A Aurora, a Julio
Rien n’est passé, la vie a des feuilles nouvelles
PAUL ELUARD


Qué muros me levantan de nube
tu voz, tu luz, tus ademanes.

Nuestras dos desmesuras
juntas en un cielo enceguecido,
el mar imposible que recoge
las olas altas y las suma a su vacío.
(El mar tranquilo, abandonado,
con la procesión que va por dentro.)

Tu mano sobre mí como agua de verano:
hay quienes corren más azules que el cielo,
más ligeros que la fiebre, sostienen
las llaves diminutas en sus ojos
con que abrir las cosas de la tierra.

Pero callas, pero hablas:
es lo mismo.
No señales esa hora,
no me nombres el minuto.
Déjame la vida entera entre estos muros,
estas nubes, estas prisas que tenemos por vivirla,
estos ojos de ver que callan lo que han visto.




No hay comentarios:

Publicar un comentario