
24
Siéntense.
Les prometí el gran secreto
y no los decepcionaré.
¿Este es el final de nuestra aventura?
Nada tiene un fin.
Hemos venido en busca del secreto de la
inmortalidad, para convertirnos en Dioses.
Y aquí estamos: mortales,
más humanos que nunca.
Si no hemos encontrado la inmortalidad,
al menos hemos encontrado la realidad.
Habíamos comenzado en una fábula
y hemos encontrado la vida, pero...
¿Es esta vida la realidad?
No.
Es una película.
¡Atrás Cámara!
Somos imágenes,
sueños, fotografías.
¡No debemos estar aquí!
¡Prisioneros!
¡Debemos romper la ilusión!
¡Esto es magia!
Adiós a la Montaña Sagrada.
La vida real nos espera.
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