
(En otro tiempo acaso,
acaso en otra zona,
o aquí esta noche
pero abajo o adentro
o en una sola —la que sueña
boca abajo en la alfombra
mientras la miran y se ríen
porque los dedos de sus pies
exploran lentamente el rojo, el verde)
¿Pero es un sueño, esto?
Un pectoral de esmalte azul profundo
entre los senos de la virgen
que desnudan al pie de los peldaños
sólo dejándole el temblor del pelo
y la joya que en la respiración intenta
el vuelo inmóvil del espanto.
Torpe comedia de novela erótica,
el altar, la oficiante de caderas estrechas,
las esclavas vestidas de leopardo
izando a la doncella que suplica,
el minucioso empalamiento,
la lenta retirada del falo de amatista
que vierte sobre el mármol una estrella
de instantáneos tentáculos—
—Mirála, goza durmiendo, le hizo
mil el White Horse, no debería.
—¿Vos creés que su marido?
—Por favor, si se duerme para escaparse, el pobre
nunca la vio tan bella y entregada.
(—Tapála un poco,
no la dejes tan desnuda soñando.
—Mojigata.
—Besémosla, le duele estar tan sola
vaya a saber en qué aventura.
Se le acercan goteando, murmurando, mirándose
rozándose
resbalan líquidas traviesas tapándose la boca
dejan sillones huecos vasos cigarrillos
se le acercan los rayos de la estrella se cierran
y la durmiente gime
(Un pectoral de esmalte azul profundo
(Sólo dejándole el temblor del pelo
Izando a la doncella que suplica
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