jueves, 11 de noviembre de 2010

la hiedra




Mar de oídos atentos, ¿qué te dice la piedra?

Yaces sobre las tumbas, colectora de nombres,

trémula cuando el viento vesperal te despierta

para indagar tus manos y quitarles las voces

que minuciosa juntas, sigilosa de tiempo,

guardiana de los diálogos y los turbios adioses.

Sobre las tumbas ve tu solitario sueño,

oh madre de las lenguas, oh estremecida hiedra

donde se va juntando la noche de los muertos.

En vano te reclaman los juegos de la lluvia;

las fuentes de la luz y las diurnas estatuas

te han esperado tanto para darse desnudas,

mientras tú, recogida, habitas en las lápidas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario